Obras de Les Cols en el Òleum del MNAC

Pocos enclaves gastronómicos encierran tanto arte en la acepción más amplia de la palabra como el restaurante Les Cols de Olot y cuanto lo rodea. Desde la primera piedra al último pabellón envuelto por la Naturaleza; desde el bucólico gallinero que se adentra en la sala al picnic que uno se lleva a cuestas para disfrutarlo junto al río Fluvià o bajo las estrellas.

Continua llegint l’article de Belén Parra a Gastronomistas