Menú gastronómico

…los sonidos, los colores, los olores. La quietud, el silencio y el misterio. La luz suave, acogedora. El cielo y la tierra. El juego virtuoso de las sombras y el agua. La grava, las hierbas y las flores. La intimidad de un paisaje. El ciclo inmutable de las estaciones. Intento relacionar cada instante con la belleza y vivir con intensidad cada momento. Son las pequeñas cosas lo que me llena de felicidad y me acerca a la esencialidad y a una vida plena.

 

Todo este entorno tiene que hacer posible una cocina de la estacionalidad y del paisaje rural de La Garrotxa; sobria pero esencial; austera y humilde pero intuitiva, íntima y auténtica. Una cocina que debe conseguir ser el reflejo de nuestra manera de ser.

 

Desde aquí pero con la capacidad de abrirnos al mundo, con la aspiración de alcanzar lo universal a través del espacio de aquello tan íntimo. El esplendor de la naturaleza. La plenitud de la vida.

 

Fina Puigdevall

cocina:

Fina Puigdevall, chef** Michelin

Martina Puigvert, jefe de cocina

 

espacio:

RCR arquitectes

Pritzker Prize 2017

menú

125€ (10% IVA incluido)

menú con vinos

165€ (10% IVA incluido)

 

menú degustación

con productos que acentúan la intimidad

del paisaje rural de La Garrotxa y

el ciclo inmutable de las estaciones

 

de nuestra huerta;

canapé de rabanito

semilla de calabaza

lechuga a la brasa con mostaza silvestre

hoja de col

 

elaboradas con una harina ancestral;    

farinetes de alforfón con farro

 

como signo de hospitalidad;    

caldo volcánico de bienvenida,

la tierra, el agua

 

cocinada como una tatin;

remolacha,

manzana del ciri, leche de oveja

 

el caviar de La Garrotxa;    

judías de Santa Pau –d.o.p.-,

pimiento confitado, tocino vegetal

 

de La Garrotxa;    

royale de trufa negra,

terciopelo

 

del gallinero al plato;    

huevo fresco del día evocando el canelón,

pasta fresca, carne de asado, nuez moscada, trufa

 

un juego de texturas;    

callos vegetales,

pie de rata reina, nabo

 

poniendo en valor el sabor rancio;    

níscalos,

butifarra, ajo, raíz de perejil

 

un pescado salado presente desde siempre en la cocina de montaña;    

bacalao,

lomo, brandada, tripa, cococha

 

criado por Jordi Vilarrasa;

chuleta de cerdo de raza Duroc,

membrillo, bellota

 

con el contraste de mermeladas hechas por nosotros;    

quesos catalanes,

afinados al punto

 

de nuestros árboles frutales;

caqui,

secado, fresco, helado

 

dulce y cremosa;    

calabaza,

cabello de ángel

 

de diferentes maneras;    

nueces,

verde, tierna, helada, macerada

 

hecha por nosotros;    

repostería vegetal,

cromatismos en naranja

 

para compartir;    

tableta de chocolate,

una evocación al espacio del restaurante

menú degustación

con una mirada contemplativa a nuestro huerto y al

gallinero y basado en los productos que nos ofrece,

evocando la estima a la tierra, la cocina sostenible, el alimento

no viajado

 

copa de cava natura les cols mont-ferrant

de nuestra huerta;

canapé de rabanito

semilla de calabaza

lechuga a la brasa con mostaza silvestre

hoja de col

 

elaboradas con una harina ancestral;    

farinetes de alforfón con farro

 

 

como signo de hospitalidad;    

caldo volcánico de bienvenida,

la tierra, el agua

 

cocinada como una tatin;

remolacha,

manzana del ciri, leche de oveja

 

el caviar de La Garrotxa;    

judías de Santa Pau –d.o.p.-,

pimiento confitado, tocino vegetal

 

de diferentes colores;    

coliflores y coles,

uva, moscatel

 

del gallinero al plato;    

huevo fresco del día,

cebolla dulce del volcán Croscat

 

cocinada entera y a la brasa;    

calabaza,

su caramelo

 

la intimidad de un paisaje;    

arroz de alforfón,

trufa negra de La Garrotxa

 

de variedad cabello de ángel;    

escarola a la brasa,

aceitunas de tres colores

 

cocinada como una carne;    

berenjena blanca,

pisto

 

con el contraste de mermeladas hechas por nosotros;    

quesos catalanes,

afinados al punto

 

servida como postre;    

coliflor,

cuatro texturas

 

de nuestra huerta;

zanahoria,

diferentes maneras

 

servida como un postre;    

almendra,

tostada, cruda, helada

 

hecha por nosotros;    

repostería vegetal,

cromatismos en naranja

 

para compartir;    

tableta de chocolate,

una evocación al espacio del restaurante

menú degustación

con productos que acentúan la intimidad

del paisaje rural de La Garrotxa y

el ciclo inmutable de las estaciones

 

de nuestra huerta;

canapé de rabanito

semilla de calabaza

lechuga a la brasa con mostaza silvestre

hoja de col

 

elaboradas con una harina ancestral;    

farinetes de alforfón con farro

 

como signo de hospitalidad;    

caldo volcánico de bienvenida,

la tierra, el agua

 

cocinada como una tatin;

remolacha,

manzana del ciri, leche de oveja

 

el caviar de La Garrotxa;    

judías de Santa Pau –d.o.p.-,

pimiento confitado, tocino vegetal

 

de La Garrotxa;    

royale de trufa negra,

terciopelo

 

del gallinero al plato;    

huevo fresco del día evocando el canelón,

pasta fresca, carne de asado, nuez moscada, trufa

 

un juego de texturas;    

callos vegetales,

pie de rata reina, nabo

 

poniendo en valor el sabor rancio;    

níscalos,

butifarra, ajo, raíz de perejil

 

un pescado salado presente desde siempre en la cocina de montaña;    

bacalao,

lomo, brandada, tripa, cococha

 

criado por Jordi Vilarrasa;

chuleta de cerdo de raza Duroc,

membrillo, bellota

 

con el contraste de mermeladas hechas por nosotros;    

quesos catalanes,

afinados al punto

 

de nuestros árboles frutales;

caqui,

secado, fresco, helado

 

dulce y cremosa;    

calabaza,

cabello de ángel

 

de diferentes maneras;    

nueces,

verde, tierna, helada, macerada

 

hecha por nosotros;    

repostería vegetal,

cromatismos en naranja

 

para compartir;    

tableta de chocolate,

una evocación al espacio del restaurante

menú degustación

con una mirada contemplativa a nuestro huerto y al

gallinero y basado en los productos que nos ofrece,

evocando la estima a la tierra, la cocina sostenible, el alimento

no viajado

 

copa de cava natura les cols mont-ferrant

de nuestra huerta;

canapé de rabanito

semilla de calabaza

lechuga a la brasa con mostaza silvestre

hoja de col

 

elaboradas con una harina ancestral;    

farinetes de alforfón con farro

 

 

como signo de hospitalidad;    

caldo volcánico de bienvenida,

la tierra, el agua

 

cocinada como una tatin;

remolacha,

manzana del ciri, leche de oveja

 

el caviar de La Garrotxa;    

judías de Santa Pau –d.o.p.-,

pimiento confitado, tocino vegetal

 

de diferentes colores;    

coliflores y coles,

uva, moscatel

 

del gallinero al plato;    

huevo fresco del día,

cebolla dulce del volcán Croscat

 

cocinada entera y a la brasa;    

calabaza,

su caramelo

 

la intimidad de un paisaje;    

arroz de alforfón,

trufa negra de La Garrotxa

 

de variedad cabello de ángel;    

escarola a la brasa,

aceitunas de tres colores

 

cocinada como una carne;    

berenjena blanca,

pisto

 

con el contraste de mermeladas hechas por nosotros;    

quesos catalanes,

afinados al punto

 

servida como postre;    

coliflor,

cuatro texturas

 

de nuestra huerta;

zanahoria,

diferentes maneras

 

servida como un postre;    

almendra,

tostada, cruda, helada

 

hecha por nosotros;    

repostería vegetal,

cromatismos en naranja

 

para compartir;    

tableta de chocolate,

una evocación al espacio del restaurante

menú

125€ (10% IVA incluido)

menú con vinos

165€ (10% IVA incluido)

 

cocina:

Fina Puigdevall, chef** Michelin

Martina Puigvert, jefe de cocina

 

espacio:

RCR arquitectes

Pritzker Prize 2017

…los sonidos, los colores, los olores. La quietud, el silencio y el misterio. La luz suave, acogedora. El cielo y la tierra. El juego virtuoso de las sombras y el agua. La grava, las hierbas y las flores. La intimidad de un paisaje. El ciclo inmutable de las estaciones. Intento relacionar cada instante con la belleza y vivir con intensidad cada momento. Son las pequeñas cosas lo que me llena de felicidad y me acerca a la esencialidad y a una vida plena.

 

Todo este entorno tiene que hacer posible una cocina de la estacionalidad y del paisaje rural de La Garrotxa; sobria pero esencial; austera y humilde pero intuitiva, íntima y auténtica. Una cocina que debe conseguir ser el reflejo de nuestra manera de ser.

 

Desde aquí pero con la capacidad de abrirnos al mundo, con la aspiración de alcanzar lo universal a través del espacio de aquello tan íntimo. El esplendor de la naturaleza. La plenitud de la vida.

 

Fina Puigdevall